domingo 26 de febrero de 2012


"Los seres humanos son hojas en blanco. No existen cualidades intrinsecas de los hombres o las mujeres. Cierto, hay una biología distinta, pero todas las elecciones que definen la vida afectan a ambos sexos, y una mujer, cualquier mujer, es capaz de definirse a si misma con total LIBERTAD. En consecuencia, las mujeres son lo que elijan ser y con frecuencia han elegido y se han definido a si mismas mejor que los hombres".


Woody Allen a Diane Keaton.
Ella es hermosa.

jueves 16 de febrero de 2012

Tres de la mañana


Miércoles 15 de febrero 3 y veinte de la mañana.

Escribo esto aturdida por un martes atípico. Mientras todos los bobos románticos inducidos por el marketing yankee festejan el amor y la reciprocidad, yo me hundo en una nube de pensamientos confusos. Un martes de calor, charlas profundas con ese amigo que siempre está para decirme cosas que me hacen reflexionar, hacer una suerte de revisión histórica de un patrón de conducta que aun no logro corregir. Tengo la cabeza confundida por un montón de cuestiones que al parecer nada tienen en común y el factor común es esa fuerza superior que siempre dice presente cuando le ruego sin palabras que me de señales.
Siete de la tarde, entre coca zero y libros, escuchando rubber soul en loop en una librería amiga, llego a la conclusión de que siempre elijo escaparle a los finales. Cobarde y rebelde, masoquista en lo más profundo de mi ser. Hilvano analogías y metáforas sexuales con reacciones tan típicas mías. Pienso en todos esos orgasmos inconclusos y mi afán por correrle a los puntos finales. ¿Será por eso que cuando escribo tengo una obsesión absurda con las comas y los puntos seguidos?
Llego a casa, el calor me hace explotar la cabeza y un mensaje de mi viejo avisándome que un tío abuelo se fue para siempre. Primero me paralizo, después me da tristeza y lloro, lloro en secreto mientras resumo  Giovanni  Sartori. Exploto. Lo cruel de crecer es que progresivamente todos los recuerdos vivos de la infancia van desfalleciendo para dejar un vacio relleno de presente y futuro. Me duele porque me acostumbro y cuesta desprenderse de esa etapa perfecta llena de inocencia.
La verborrea se apodera de mis dedos y escribo incoherencias en las redes sociales, como esperando una respuesta que me satisfaga. No pasa. El desorden de mi cama se ríe de mi, cuadernos  y ropa, un encendedor que juguetea entre mis dedos. Me levanto, quiero ordenar, solo logro arrancar todo de la cama para dejar el desorden en la silla. Quiero fumar, busco el encendedor, no aparece, queda el colchón vacio, no aparece, ni bajo de la cama ni en el escritorio o placard. Me obligo a dirigirme a la cocina por un poco de fuego para mi cigarrillo, vuelvo, me siento en el colchón mirando por la ventana. Un viento poco común empieza a correr, prendo el vicio, miro el cubrecama que anteriormente sacudí,  y ahí está el encendedor violeta, mirándome desafiante. Se me cruza de todo por la cabeza, miro el cielo y sonrío. En el reproductor suena Almendra, el flaco me canta “la soledad es un amigo que no está”. Y creo que no es necesario nada más en mi día. Las respuestas están clarísimas. Veo el celular y son las tres de la mañana, me envuelvo de mística y ansias por plasmar este torbellino de pensamientos en un rincón del ciberespacio. Cada vez creo más en vos.

jueves 9 de febrero de 2012

Chau flaco

Y te figuraste nomás, ya no sos más un hombre ni un humano. Leyenda del rock, pionero y sobre todo, un hombre de buen corazón.Tus canciones tienen muchos recuerdos importantes para mi. Tengo mi propia versión dedicada de "muchacha (ojos de papel)". Flaco, fuiste un poco la banda sonora de mi primer amor, de esos que te marcan.
Por eso hoy, cuando me enteré de que ya no estabas más en este mundo, lloré. Por vos y mis recuerdos, por esa muerte simbólica. Quedarás en la memoria del país y del rock argentino para siempre. Gracias por tu poesía, por tus melodías, por tu tierna voz. Nada nos queda ya, sólo la realidad. Que sea el mejor de los viajes.


Luis Alberto Spinetta 
1950 - 2012

miércoles 8 de febrero de 2012

Al final


"And in the end

the love you take

is equal to

the love you make"


Nada más. La verdad de la vida hecha canción

martes 7 de febrero de 2012

Si dios y el karma son buenos, marzo va ser un mes de re puta madre. De otro modo voy a seguir renegando del absurdo de la existencia y la carencia de amor en este planeta inmundo pero seductor.

domingo 5 de febrero de 2012

Enfermos.

Una vez estuve enferma, como casi todos. Sólo que mi enfermedad no tenía cura. Ni siquiera sabía que estaba enferma. Pero por dentro me iba aniquilando despacito. Lo primero que se carcome es el cerebro, de a poco. Cuando no hay racionalidad, el corazón solo se auto-destruye. Dolores placenteros, caricias de alfiler. Cuando menos te das cuenta estás sangrando. Te duele pero es tarde. Siempre es tarde.
Y nadie se entera, el corazón late lento, se arrastra, suplica. Cicatriza, deja marquitas apenas visibles que duelen pero se esconden. Nadie las ve, a veces ni vos. Pero todos padecemos esa enfermedad porque este es el reino de los enfermos. Y sabes que pocos son los que se dan el lujo de vivir una vida de corazón sano. Paradojicamente esa gente se muere primero, porque se le congela el corazón, son muertos vivos. Van a trabajar todas las mañanas, comparten el bondi con vos, sonríen vacíos. Se mezclan en la multitud de corazones agrietados. Se camuflan, pero el brillo en sus ojos no es el mismo y el sentido de su existencia se consume en una rutina demasiado real y mundana.
La gente no elige ser enfermo o un iceberg. A veces es un impulso seductor que no se puede evitar, otras es un susurro de deseo efímero que por esos caprichos de la vida se vuelve un amor secreto. A veces es la casualidad producto de una causalidad azarosa pero determinante. A veces es tan obvio como misterioso. A veces nos toca ser el enfermo, otras el iceberg. Estás de un lado o del otro. Supera quién tiene la dicha de chocarse con otro enfermo. ¿Qué mejor delicia que una eterna enfermedad compartida?

sábado 4 de febrero de 2012

Despedidas.

Odio esa puta capacidad de acostumbrarme y amoldarme a las situaciones. A la comodidad que me abraza y que abrazo con tanta intensidad que cuando tengo que soltarla siento un corte casi umbilical. Duele.
No sé si me angustio porque intuyo un futuro poco alegre o simplemente es miedo a hacerme cargo de algunas cosas pendientes. Imaginate un escritorio desordenado, lleno de papeles, basura y cosas que nada tienen que ver. Así está mi cabeza. 

miércoles 1 de febrero de 2012

Minitas

Seguramente hay mucha gente que hace lo mismo que yo, pero la cosa es que me dedico a coleccionar feeds de tumblrs y blogs con imágenes que internetezcamente se suelen denominar "inspiradoras". A veces es una frase en helvetica, otras son paisajes tomados con camaras vintage, comics retro de los sesenta, minas en tetas, minas, minitas, minotas. Me gustan las mujeres de las fotos, generalmente en bolas, en actitud cotidiana, o no tanto. No sé, me parecen sensuales e interesantes. Las mujeres de papel, de pixeles. Qué bonitas que son!





















Hay gente que escribe blogs con cosas que les pasan en sus vidas y es re cool y divertido y con buen gusto.
A mi no me sale, pero tenía ganas de ponerme a escribir acá. Me doy cuenta que me jacto de inseguridades y baja autoestima pero me la paso hablando de mi -en el mundo virtual- cuando en realidad no hay tanto que decir, o quizás lo digo para recordarmelo y reafirmar cosas. No sé, algo así psicoanalítico que me diría cualquier estudiante de psicología.
Detesto cuando cambio de parecer fácil. Renuncio fácil a mis planes "oh, no llego, me presento después" y cambio todos los putos planes que tenía para rendir. Me cago en mi misma, y no sé si es la vida o soy yo, o yo soy la vida que vivo, no? Sartre me diría que sí a esa afirmación, pero Poulou, no todo es tan así como vos pensas.
No sé si soy insoportable o sólo intensa, o si disfrazo con intensidad mis incertidumbres mundanas o si soy demasiado moralmente correcta.  Tengo que ensuciarme más las patas en el barro de ese mundo allá afuera que espera y desea que lo encuentre y me choque con él, que me duela, que sangre, que me de asco y a la vez me haga sentir viva.

martes 31 de enero de 2012

Intensidades oníricas nublando sentimientos que se desvanecen con el caer del día. Te digo que fuiste, conjugado en pasado, porque no sos más para mi. Fuiste. Fuiste sonrisas, suspiros, sueños, emociones. Fuiste. Ahora sos pasado, desilusión, decepción, resignación.
Te regalo una sonrisa de despedida, un "espero no cruzarme más con vos". Te envié lágrimas que se perdieron con el correo y nunca llegarán a vos. Te regalé promesas que rompí, que pisotéo cuando te recuerdo. Porque aún te recuerdo, todavía no sos olvido, tampoco añoranza. Un recuerdo sos, lejano y muerto. Irrecuperable.
Y me río porque cuando te hablo a vos, le hablo a él. A ellos, a todas mis decepciones.
Hoy los entierro, fracasos. No es que no sirvan, simplemente no servimos. Y cuando algo no funciona es mejor intentar otras cosas. La repetición de errores es un vicio no aconsejable para almas sensibles. Y a mi me duele la espalda de tanto cargar errores estúpidos por ceguera cuasi-adolescente, colmada de ilusiones y fantasías.
Ciertamente soy viciosa, esto no es un final ni el comienzo de otra vida. Esto es una declaración de esperanza en encontrar otra droga que me haga sufrir pero con sabor a nuevo. 

miércoles 25 de enero de 2012

Fui canción, convertime en poesía.
Dibujame en un papel,
dame color, forma y hasta olor.

Fui canción, melodías,
transformame en un verso
que cale tus huesos.

Fui canción, quiero ser poesía,
una pintura hecha de palabras,
un susurro en tus entrañas.

Quiero ser poesía,
tuya nada más,
haceme tuya, tu poesía.

domingo 22 de enero de 2012

Sin nada

Vamos cayendo en picada
en lo profundo del olvido.
Me mareo.
El ocaso de la vida es inevitable.
Y yo acá, sin vos.
Sin nada.

sábado 21 de enero de 2012

Sudor,
tiemblo,
dedos entumecidos,
saliva.
Ardor
adentro.
Suspiro.
Sonrisa,
latido estrecho.
Mirada perdida 
en lo profundo de
la oscuridad.
Sola,
imagino
más.

Seymour.

"No es que me revuelque ahora en un sentimiento de culpa, pero la culpa es la culpa. No se va. No se puede anular. Ni siquiera es posible entenderla claramente, de eso estoy seguro, sus raíces se hunden demasiado en un karma antiguo y personal. La sola cosa que me salva de perder la cabeza cuando empiezo a sentirme así es el hecho de que el sentimiento de culpa es una forma imperfecta del conocimiento. Pero no porque no sea perfecto no se puede usar. Lo difícil es darle una aplicación útil antes de que llegue a paralizarte."